Te conocí una tarde hace unos 6 años, estabas muy lastimada, casi que parecía que ibas a perder uno de tus ojitos, te cuide, te alimente y te recuperaste, por suerte lo del ojo era algo superficial solamente... No agradó mucho la idea de que me quede con vos en casa, pero al final me salí con la mía... Tuviste varios nombres, Milena, Gata, Negra, Hija, ninguno fue definitivo... Después me tuve que ir un par de años de casa por cuestiones que no vienen al caso y estuve sin verte, pero cuando volví, enseguida volvimos a ser los de antes, y desde ahí que estuvimos juntos nuevamente... Temerosa, hincha pelotas, conchuda, babosa, cariñosa todas características tuyas, cosas que aprendí a querer y a valorar... La verdad que te voy a extrañar mucho, siempre vas a estar en mi memoria y en mi corazón, no como una mascota, sino como mi hija, la que siempre estaba ahí, la que venía a dormir conmigo, a la que le exigía que me abrace en las noches de invierno cuando me sentía solito... No se que más expresarte, me hubiera gustado estar ahí para que cuidarte y que hoy estés conmigo, o que hayas seguido siendo ermitaña como antes que no salías para nada. Creo que es tarde para pensar en todo eso... TE QUIERO

No hay comentarios:
Publicar un comentario